He perdido la luz

Uno y otro golpe quiebran el ya cristalizado corazón de un alma eterna, del polvo solo puede quedar solo un hueco de lo que fue y llenado por un vacío frio transformando en tumba de los sentimientos cada rincón de una bestia mitológica hecha estatua de una piedra fría como el hielo. Ese es el sentimiento que hoy hace que mi Luz se aleje de mi.

El fin de la eternidad

Cuando ya el fuego de la existencia no alimente el corazón del dragón, paso a paso sus venas se transforman en frío y sólido metal, volviendo piedra su piel cubierta de escamas que son trofeo de cada una de sus batallas. Su mirada quedará congelada en un atardecer eterno aguardando que el fin de la eternidad lo sorprenda nuevamente.